Pongamos que hablo…

Esta Ciudad que partió hace una década del puerto anacrónico de sucesivos gobiernos rancios, no quiere  dinosaurios inamovibles apostados en mesas de camilla alrededor de caspa y whisky, ni adalides de un huero pregón que sólo alimenta el ego y el estómago de sus propias camarillas. No quiere el corrillo cospiranoide que, al amparo de su vanidad irreflexiva, afila cuchillos para navajear, sin compasión, personas. No quiere discursos demagógicos que hagan terrorismo convulso contra el propio lenguaje, ni mero reparto de cargos como si los propios ciudadan@s fueran, o fuésemos, una tarta festiva y cuatrienal desde donde se nos anula y deglute. No quiere bramidos de los gurús mediáticos que viven del sudor del de enfrente, vitaliciamente, ni proyectos cuajados de conservadurismo para que nada cambie, al compás de un himno repetitivo por donde se aburguesa el ánimo. No quiere meros gestores momificados en despachos, ni encantadores teóricos cuyo consabido número es una vuelta de tuerca más a favor del estancamiento o retroceso. No quiere desertores del avance; ni caricaturas petrificadas mirándose el ombligo; ni silencios cómplices a la espera de una leve recompensa; ni traiciones obscenas fruto del egoísmo atroz y subversivo. 

Esta  ciudad con alma, quiere un espacio vital para la gente, unas políticas sociales que mimen y encandilen a sus ciudadan@s. Quiere un socialismo afectivo, un ágora común desde el que proyectar un mejor futuro para tod@s; un avance continuo en la enseñanza pública, en la atención médica, en la demanda ética de la muerte digna, en la preocupación sincera por los más desfavorecidos. Quiere  políticos con la mirada limpia, cercanos, éticos, en cuyo código deontológico capitanee la primacía del interés general, como meritorio fin. Quiere la modernidad imparable de las herramientas 2.0 y su retroalimentación viral; y su compromiso por atenuar al máximo la brecha digital y tecnológica, para lo cual se quiere creer en todo ello, e impulsarlo. Quiere el valor profundo y humano del sentimiento, del coraje impostergable de llevar a cabo políticas profundas de progreso. Desde hace  años, tras soltar sus enmohecidas amarras ,  esta Ciudad sabe ya navegar con tesón hacia el mar de los sueños en los que la mayoría confiamos y deseamos.

El Partido Socialista ,en estos días, celebra  su Congreso… Sin duda, es una ocasión perfecta para calibrar qué rumbo toma esta navegación tan necesaria en el mar de una realidad inaplazable. Atentos.

Pongamos que hablo de …Madrid.

ver aquí

Este es una versión  adaptada en 2008 de un post de Diego Cruz

 Comentario(s)

Comentario por Diego Cruz on 20 Julio, 2008 7:26 pm

Querido Alfredo: No tengo por menos que agradecerte, muy sinceramente, que te hagas eco de mi modesto escrito en tu blog. Un fuerte abrazo para tí y para esa ciudad de la magia y el embrujo.

Anuncios

Deja un comentario

Aún no hay comentarios.

Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s