Meunier en Sevilla

meunier-en-sevilla

Bruselas, 18 sep (EFE).- El pintor y escultor belga Constantin Meunier (1831-1905), conocido por sus representaciones del mundo obrero, forjó su estilo pictórico durante su estancia en Sevilla (España), según muestra por primera vez al público una exposición del Museo Real de Bellas Artes de Bruselas.

La muestra, que se inaugura mañana bajo el título “Meunier en Sevilla”, reúne por vez primera ochenta de las obras que el artista realizó entre 1882 y 1883 en la capital andaluza, y que supusieron un “punto de transición en su carrera”, según explicó a Efe la comisaria, Francisca Vandepitte.
Óleos, acuarelas y dibujos con motivos costumbristas sevillanos como mercados callejeros, espectáculos taurinos y de flamenco, peleas de gallos o procesiones de Semana Santa, es decir, escenas que “fascinaron a Meunier y marcaron el estilo por el que es conocido” es lo que recoge esta muestra, afirmó la comisaria.
Las obras reunidas en “Meunier en Sevilla”, procedentes de diferentes museos belgas, “ofrecen una visión conjunta de esta etapa”, lo que ha permitido a los historiadores del arte determinar la importancia que tuvo para la obra posterior del artista, según Vandepitte.
Aunque el artista belga “se enamoró de la Sevilla romántica y pintoresca”, sus obras van más allá de la representación del folclore y del exotismo “para ofrecer una mirada realista de los cambios sociales de la época”, explicó la comisaria.
En “Manufactura de tabaco en Sevilla”, Meunier retrata a cientos de cigarreras en la antigua tabaquera de la capital hispalense, una escena que “nunca había visto antes”, según escribió el propio artista en una carta a su mujer.
En Sevilla, Meunier descubrió “otros aspectos y otras realidades, como el trabajo femenino, que luego exploró en su obra posterior”, afirmó la comisaria.
Sus obras también retratan a personajes pintorescos de las calles sevillanas -en especial a mendigos, protagonistas de muchos de sus dibujos-, y profesiones habituales de la época, como los muleros, pregoneros de noticias y vendedores ambulantes.
Asimismo, Meunier dedicó varios lienzos a la Semana Santa y a las corridas de toros -dos de las celebraciones más populares de la ciudad- y por las que sintió “gran admiración y cierto rechazo al mismo tiempo”, según Vandepitte.
De entre ellos destaca un lienzo de la procesión del Silencio -una obra que la comisaria considera “una perfecta captación del misticismo, por el uso de la luz de las velas y del humo del incienso”-, junto con la serie de grabados y dibujos que utilizó en su preparación.
Vandepitte recordó que Meunier comenzó su carrera artística con obras históricas y religiosas, y que el motivo de su viaje a Sevilla fue un encargo oficial para copiar el “Descenso de la Cruz”, un lienzo de Pedro de Campaña, nombre castellanizado del pintor flamenco Pieter Kampeneers.
La obra original estaba expuesta en la catedral hispalense, donde aún se encuentra hoy día, mientras que la copia de Meunier abre el recorrido de la exposición, que podrá visitarse hasta el de 4 enero de 2009.
A su vuelta de Sevilla, Meunier se dedicó casi en exclusivo a retratar la revolución industrial en Bélgica y hacia el final de su carrera creó numerosas esculturas que ensalzaban la iconografía obrera, como el “Monumento al Trabajo” de Bruselas. Antonio Hermosín.EFE

Diario de Sevilla PASA LA VIDA

Meunier en Sevilla

Juan Luis Pavón | Actualizado 10.11.2008 – 01:00

 

DURANTE cuatro meses, el Museo Real de Bellas Artes de Bruselas ofrece la exposición Meunier en Sevilla. Se refiere al pintor y escultor belga Constantin Meunier (1831-1905), que no es conocido por su estancia en suelo hispalense sino por el Monumento al Trabajo en la capital belga, amén de otras representaciones artísticas de lo laboral. La relevancia de la muestra se basa en que las 80 obras, pintadas en Sevilla en 1882 y 1883, son la base de su evolución estética. Cuando llegó a Sevilla tenia idea del tipismo y de su impronta pintoresca al gusto de los románticos precedentes. Pero, al afincarse, vio también lo que había detrás de ese ambiente de toreros y nazarenos, y cambió su punto de vista sobre las cigarreras, los muleros, los vendedores ambulantes. Los oficios, en fin, y quienes los encarnaban.

La prestigiosa pinacoteca de Bruselas ha tenido interés en mostrar a sus conciudadanos la etapa lejana de un artista al que tienen encasillado en otros derroteros más cercanos a su punto de vista y sus referentes culturales. Lo mandaron a Sevilla a pintar una copia del Descenso de la Cruz de Pedro de Campaña (nombre castellanizado del pintor flamenco Pieter Kampeneers) y regresó con la retina llena del sacrificio y padecimiento de muchas mujeres sevillanas en su faceta laboral.

Algún día, un museo o una fundación de Sevilla montará una exposición similar en sentido inverso: Joaquín Turina en París, Luis Cernuda en Glasgow, José Villegas Cordero en Venecia… Es profusa la relación de artistas a los que se asocia con la representación de nuestra identidad, que vivieron su evolución creativa fuera de Sevilla. En ciudades y culturas distintas que les marcaron tanto o más que lo autóctono. Un viaje de ida y vuelta que en ocasiones se hacía y se hace sin cargar maletas. Porque tendría sentido decir Alfonso Grosso en Missisippi, dada la profunda huella de las novelas de Faulkner en el mejor escritor sevillano de los narraluces.

Constantin Meunier à Séville
Une ouverture andalouse
Francisca Vandepitte

 meunier-a-seville
Constantin Meunier (1831-1905), jusqu’alors connu comme peintre de scènes historiques et religieuses, séjourne à Séville d’octobre 1882 à avril 1883. A la demande des autorités belges, il doit réaliser une copie de La Descente de croix de Pedro Campaña (1503-1580), qui se trouve dans la cathédrale de la ville. Avant d’entamer ce travail, Meunier fait connaissance avec la ville, ses habitants et son art, et il peint l’Espagne pittoresque et romantique, des scènes contemporaines, hautes en couleurs, de la vie populaire en Andalousie. Cette exposition a pour but de rassembler les principales œuvres sévillannes. Elle comprend quelque 80 œuvres, tant des esquisses préparatoires que des tableaux achevés. Elle traite des thèmes suivants : la commande, la vie dans la cathédrale, la fabrique de tabac, le flamenco, les courses de taureaux, les mendiants et les marchés ainsi que les processions fantomatiques de la Semaine Sainte. Les œuvres ont été choisies dans les collections des Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique, du Musée Constantin Meunier, du Musée d’Ixelles, du Musée royal des Beaux-Arts d’Anvers, et dans des collections privées.

Musées des Beaux-Arts de Belgique, Bruxelles: 19/09/2008-04/01/2009

Anuncios

1 comentario

  1. buenos dias,

    constantin meunier, fue mi abuelo. He descubrido realmente sus obras a brusela, en su propio museo.
    Durante años fue preocupado por las condiciones de vida de los trabajadores, pero Sevilla fue una revelacion para el.
    Podemos darnos cuenta de que fue enamorado de sevilla y de sus bailadores en sus letras destinada a sus esposa “su querida anciana”…es asi que empiezo sus letras


Comments RSS TrackBack Identifier URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s