Hechos positivos

Sr. Alcalde:

Soy uno de los habituales firmantes de los diversos escritos que se le han remitido por el colectivo de Movimiento Ciudadano, en los que de forma crítica pero constructiva y respetuosa le hemos manifestado nuestra opinión, con el objetivo de que el gobierno de la ciudad sea lo mas provechoso para sus habitantes.

En todos los escritos el primer párrafo siempre contiene el comentario de que exponemos hechos negativos entre otros positivos que se enumerarían próximamente.

Pues bien, con fecha 22-11-06 se presentó el escrito en el Registro General, en el que se exponían algunos hechos positivos, tales como zonas verdes, viviendas de protección oficial, espacios deportivos,colegios, peatonalización de la avenida, recalificación de terrenos de empresas que se trasladan a otras zonas de la ciudad, etc.

Al respecto, quiero expresarle mi adhesión a dicho escrito, ya que no pude firmarlo por enfermedad y me parece equitativo que si firmé los de crítica también lo haga con el de hechos positivos.

Al margen de lo anterior, creo que Usted y su equipo están haciendo una ingente labor por la ciudad, pero creo que quizás de forma apresurada en el último año, lo que conlleva que los colectivos afectados no sean informados con la suficiente antelación para que lo asimilen con prontitud, independiente  de que haya cosas que se descontrolen, como la famosa tala de árboles o las farolas de la Plaza del Pan.

Quisiera aprovechar para solicitarle que repongan los bancos de hierros que había en la Plaza Nueva en el mismo lugar que estaban, ya que los nuevos están muy alejados de la propia plaza, donde se está de manera mas intimista y relajada y los niños pueden estar mejor controlados por sus mayores.

Saludos cordiales.

¿Por qué Pelli?

s21pell.jpg La torre se localiza en el extremo Sur de la parcela, alineada con la futura pasarela que cruzará la dársena del Guadalquivir entre el Pabellón de la Navegación y la Calle Torneo a  la altura de la calle Alfonso XII. La planta elíptica del edificio se coloca de forma que el eje mayor de la elipse, de unos 65 metros de longitud, se relaciona con la Giralda, quedando las fachadas principales con la orientación Norte-Sur, con lo cual la percepción de la ciudad histórica no sería frontal, en la voluntad de mantener una actitud de respeto al evitar que la máxima dimensión del edificio se haga demasiado patente.La altura se ha prefijado en una vez y media la de la Giralda, aproximadamente unos 160 metros hasta el nivel donde se localiza una terraza mirador de uso público. El edificio contaría con 36 plantas sobre rasante y una edificabilidad de 48.000 m2. Esto supone una media de 1.300 m2 por planta y una altura de 4.20 metros entre pisos. Bajo rasante, enlazando el paseo de ribera con una plaza central, se configura un espacio comercial de doble altura como zócalo de dos plantas más de oficinas que vienen a complementar las de la torre. En el subsuelo de la parcela se sitúa un aparcamiento para 3.000 vehículos en dos niveles, lo que significa que se excavan siete metros bajo la cota de la lámina de agua del río y su dársena. En cuanto a la imagen del edificio, se ha optado por una superficie acristalada con parasoles verticales y horizontales en función de la orientación y el soleamiento.El núcleo central de aseos, maquinaria y comunicaciones verticales, permite dejar diáfano el espacio perimetral para el uso de oficinas, con una distancia media de nueve metros entre el núcleo central y la fachada. La propuesta de Pelli & Clarke Pelli Architecs responde a una manera clásica de abordar el edificio en altura a partir de un núcleo central resistente y opaco en el interior de una envoltura curvilínea transparente, lo que permite disponer del máximo aprovechamiento de línea de fachada para los usos prefijados. Esta solución, que no implica riesgo desde el punto de vista conceptual ni estructural,  es una solución  que no busca la originalidad, que tiene antecedentes similares y que puede ser implantada sin rechazo en cualquier lugar del mundo. La relación con el lugar, para lo que se refiere a las condiciones climáticas, se resuelve con la mayor o menor profusión de elementos protectores en el exterior de la envolvente y con la  incorporación de sistemas energéticos que contribuyan a una mejor sostenibilidad del conjunto. No hay mucho más que decir sobre la torre: es funcional, proporcionada, elegante… y convencional. De las tres propuestas, sin duda, la más adecuada en cuanto a su facilidad de ejecución y, por tanto, a  su encaje con los costes y plazos previstos.A ello hay que añadir que la experiencia demostrada por este arquitecto en edificios altos, mostrada también en su disertación, es un plus de garantía en cuanto que podrá tener, en caso de construirse, una mayor capacidad de reacción frente a los imprevistos que puedan surgir. Por lo que se refiere a la propuesta de ordenación de la parcela, la solución de dos franjas curvilíneas que generan la plaza comercial, precisaría una mejor definición, tanto del volumen resultante como de la accesibilidad a sus cubiertas por el público, pero en definitiva es una solución correcta que, al igual que el aparcamiento subterráneo, resuelve adecuadamente los requerimientos básicos de accesibilidad y movilidad de los usuarios.    

http://www.sevilla2007.org/

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¿Arquitectónica?

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“La torre, de 225 metros de altura, consiste en un rectángulo de unos 40 metros de longitud por una media de 20 metros de anchura al que se adosa, en la fachada Sur, otra pieza rectangular de unos 30 metros por 6 que contiene los servicios de comunicación y aseos. La planta, con una superficie que oscila entre los 900 y los 1200 m2 va decreciendo con la altura en su fachada Norte, mientras que permanece constante en la fachada opuesta. Las fachadas menores, orientadas al Este y al Oeste, presentan cuatro franjas verticales opacas y ventanales estrechos que van ensanchándose en los niveles inferiores. La fachada Norte, orientada según el eje de la dársena, es un muro cortina, un paño continuo de cristal; la fachada Sur, prácticamente ciega, está revestida por elementos fotovoltaicos, al parecer transparentes y capaces de producir toda la energía que necesita la torre.

La ordenación de la parcela coincide con la otra propuesta en generar una plaza bajo rasante de carácter peatonal y comercial donde acomete la nueva pasarela que se construirá sobre la dársena.Bajo la plaza, ocupando el solar completo y en dos niveles, se localiza el aparcamiento del conjunto para unos 2.600 vehículos.Desde el punto de vista estructural, la excesiva esbeltez del edificio y la dimensión de los vuelos que necesita el ensanchamiento de las plantas en los cuerpos inferiores de la torre, obligan a un cálculo complejo y a una ejecución de mayor coste. La esbeltez, cociente entre la altura y la superficie de la planta, es muy elevada. No es razonable reducir tanto la dimensión de las oficinas cuando la altura no es una exigencia concreta del programa. Por otra parte, la dimensión de la batería de servicios y ascensores parece escasamente proporcionada a las exigencias de la normativa. Si así fuera, la fachada Sur sería aún más opaca de lo que se propone.

Quizás el aspecto más cuestionable de este edificio sea precisamente la negación de tres orientaciones. Es un edificio de una única mirada: no se ve la ciudad ni sus alrededores; tan sólo el eje del río en dirección al Norte. Esta posición de perfil al Centro Histórico, como queriendo ocultarse, La Giralda destaca orgullosa en el corazón de la vieja ciudad y este edificio está, en la nueva ciudad, como pidiendo perdón por existir. Hay otros aspectos de la propuesta que no están bien resueltos: el encuentro de lo horizontal con lo vertical no es más que un gesto voluntarioso que se traduce en un enlace de torpe volumetría como muestran las imágenes del alzado Sur o la perspectiva interior de la calle comercial en el nivel 1. El propio espacio de la calle comercial y su relación con la edificación que lo genera no está bien integrado en la parcela, ya que presenta una difícil accesibilidad, una excesiva dependencia de la nueva pasarela que no está al servicio de este edificio sino que es una vía de circulación vehicular restringida y, como consecuencia de lo anterior, una serie de espacios residuales en los bordes de difícil justificación.”

Poquito a Poco

Chambao – Poquito a Poco  


 

La productividad de Sevilla

05-arquetas04.JPGAumentó entre 2000 y 2005 un 4,2 %, , por encima de la media nacional y andaluza

  Según el Balance Económico Regional (Autonomías y provincias) 2000 – 2005, publicado recientemente por el Gabinete de Estadística Regional de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS), Sevilla se posicionó como la tercera provincia que alcanzó un mayor crecimiento económico en el año 2005, con un aumento del PIB del 3,94% interanual, un crecimiento tan sólo superado por Murcia, 4,26%, y Madrid, 4,10%. De esta forma, el crecimiento de la economía sevillana, que en el año 2005 representaba el 23,4% de la producción de Andalucía, se incrementó en un ritmo superior al mostrado por la tasa regional, 3,66% y nacional, 3,38%.  Junto a la evolución seguida por el PIB provincial, la pujanza económica que muestra Sevilla se observa igualmente en factores como la “productividad aparente”, uno de los indicadores básicos empleados para medir la eficiencia de una economía. Así, la productividad sevillana aumentó entre 2000 y 2005 en un 4,19%, una variación que también se sitúa por encima de la producida en Andalucía y España, 3,06% y 3,68%, respectivamente. Este fortalecimiento de la economía de Sevilla también se refleja en el mercado de trabajo, pues con más de 664.000 empleados en la provincia en 2005, se concentraba el 22,9% del total del empleo andaluz. Así, en términos dinámicos, el empleo en Sevilla aumentó en este lustro en 61.947 ocupados, lo que se traduce en un incremento del 10,3%.  Finalmente, esta favorable coyuntura, favoreció que la renta bruta disponible de las familias sevillanas aumentara entre 2000 y 2005 en un 26,9%.

SEVILLA Y LA MEMORIA

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En el libro “Las ciudades invisibles”, del escritor  Italo Calvino, en su capítulo sobre las ciudades y la memoria, se puede leer:

 “…en Maurilia se invita al viajero a visitar la ciudad y al mismo tiempo a observar viejas tarjetas postales que la representan como era: la misma plaza idéntica con una gallina en el lugar de la estación, el  kiosco de música en el lugar del puente, dos señoritas con sombrilla blanca en el lugar de la fábrica de explosivos. Para no decepcionar a los habitantes, el viajero elogia la ciudad de las postales y la prefiere a la presente, reconociendo que la magnificencia  y prosperidad de Maurilia convertida en metrópoli, comparada con la vieja Maurilia provinciana, no compensan cierta gracia perdida, que ahora sólo podemos disfrutar en las postales. Sin embargo con la Maurilia provinciana delante de los ojos, no se veía realmente nada gracioso, y mucho menos se vería hoy si Maurilia hubiese permanecido tal cual.

Hoy, la nueva metrópoli tiene un atractivo más: que a través de lo que ha llegado a ser se puede evocar con nostalgia lo que era.”

Estas líneas de Italo Calvino, parece que están escritas pensando en  Sevilla. A veces los  sevillanos somos como los habitantes de Maurilia. Nos mantenemos en el atractivo de la nostalgia de una ciudad que ya no existe. Solo nos falta la colección de viejas tarjetas postales en la mano.

Debemos asumir que estamos viviendo otra Sevilla, compleja y contradictoria como toda ciudad real. Y la realidad siempre supone un cierto desorden como muestra de  vitalidad.

Es cierto que la Sevilla de hoy está construida sobre las anteriores, que son su cimiento, su fundamento, pero debemos comprometernos con la necesaria mejora a fondo de nuestra ciudad.

Sevilla debe mejorar. La transformación vendrá  de la mano de un cambio de mentalidad de ciudad cerrada sobre sí misma, a una ciudad que sepa aunar la contemporaneidad con sus  mejores cualidades. Ser fiel a los orígenes y fiel al hoy es un duro compromiso que hay que afrontar. Conservar nuestro patrimonio arquitectónico y nuestras tradiciones solo se justifica plenamente como forma de mantener una identidad cultural que estimule el sentido de pertenencia cotidiana a una sociedad concreta, para hacer la ciudad plenamente habitable en toda su extensión, en todos sus barrios, para todos sus habitantes. La ciudad real debe unir al fundamento de nuestra identidad la confianza en el futuro y la realidad del esfuerzo.

 

Juan Ruesga Navarro.ABC de Sevilla,17 de abril de 2000.