Hace 32 años que el Betis no subía a Primera División coincidiendo con un relevo en la Casa Grande.
En abril de 1979, después de un duro play off político, Luis Uruñuela llegaba a la Alcaldía tras celebrarse las primeras elecciones municipales de la democracia. El sueño de un alcalde andalucista: esa temporada, la 78-79, subieron a Primera tres equipos andaluces: Almería, Málaga y Betis, que se había despeñado un año antes después de ganar la Copa del Rey, eliminar al Milán de Rossi y Capello en la Recopa, y mandar con sus galones a Cardeñosa y Biosca al Mundial de Argentina.
Alfredo Sánchez Monteseirín llegó a la Alcaldía con un ascenso, el del Sevilla, que eliminó en la promoción al Villarreal (con Palop en la portería) y se va con otro ascenso, el del Betis. Con la incertidumbre, eso sí, de quién será el alcalde que acuda al palco de Heliópolis cuando se inicie la temporada 2011-2012.
Los años pares son años de Eurocopas o Mundiales. Las municipales se celebran en años impares. Éste es un repaso desapasionado del balance futbolístico de los relevos en la Alcaldía de Sevilla. El Betis subió con Uruñuela en 1979 y bajó el año que llegó Alejandro Rojas-Marcos en 1991, alcalde que salió a celebrarlo en plan torero cuando el equipo volvió a Primera, con Serra Ferrer de timonel, en 1994.
El Sevilla vivió un descenso imaginario en 1995, el año que llega a la Alcaldía Soledad Becerril. Quedó quinto en la Liga, pero fue enviado a Segunda B por decisión federativa, medida que también se aplicó al Celta, el equipo más perjudicado con los cambios en el Ayuntamiento hispalense: el equipo vigués bajó cuando llegó Uruñuela y cuando lo hizo en 1983 Manuel del Valle. La Federación se retractó del descenso federativo, repescó a los descendidos Valladolid y Albacete y durante dos años la Liga tuvo 22 equipos.
Paco Correal en Diario de Sevilla
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